La CCIAP desarrolla una serie de foros como “Seguimiento al Compromiso” adquirido en su Agenda País 2019 – 2024.
Por: Lorena A. Espinosa S. | [email protected]
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), como parte de su plan estratégico, da “Seguimiento al Compromiso” adquirido de monitorear los pilares presentados en Agenda País 2019 – 2024, con la realización de diversos foros.
Marcela Galindo, presidente de la CCIAP, explicó que este gremio empresarial como parte de su plan estratégico, trabaja de manera permanente en el seguimiento y la actualización de la Agenda País 2019 -2024, que hoy más que nunca cobran notoria importancia para la recuperación y desarrollo de Panamá, a fin de que se puedan tomar las medidas correctivas necesarias que permitan cumplir con los objetivos establecidos en este quinquenio.
Recordó que en enero de 2019 durante la tercera edición de su proyecto Agenda País, se le presentó a los candidatos presidenciales, el documento final, con propuestas concretas de cada uno de los pillares abordados en los foros en temas de Educación de Calidad, Seguridad Social y Salud, Institucionalidad Democrática y Crecimiento Económico Competitivo.
“Somos conscientes que lograr acuerdos en la ruta a seguir no es fácil y que probablemente no lo resolveremos antes de que acabe el periodo del presidente Laurentino Cortizo, sin embargo, ello no puede ser excusa para quedarnos de brazos cruzados, porque el tiempo ya no alcanza”, precisó Galindo refiriéndose al tema de las pensiones de la Caja de Seguro Social (CSS). En ese sentido, explicó que, el sector privado ha presentado ya propuestas, y está dispuesto a revisarlas con el firme propósito de encontrar una solución en beneficio de todos los panameños. “No hacerlo condenará al país y a todos al fracaso”, agregó.
Pilar de Seguridad Social: Sistema de Pensiones
El documento de Agenda País-2019-2024, entregado a los candidatos presidenciales en el 2019, la CCIAP dio las siguientes recomendaciones a corto plazo: instalar una mesa de diálogo por la CSS, con la finalidad de conocer el estatus real, actuarial y financiero de la institución y, por consiguiente, hacer las adecuaciones necesarias, analizar exhaustivamente el proceso de transición demográfica y el actual mercado laboral en Panamá. La población panameña envejece cada vez más y parte de ésta trabaja en la informalidad.
A mediano plazo, el documento reveló que se debe crear un sistema de salud integral (MINSA/CSS), que pase por un proceso de coordinación y homologación hasta alcanzar la meta de un Sistema Integral, la CSS debe dedicarse, primordialmente, al Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), incorporando gradualmente los temas de enfermedad y maternidad al Sistema Integral de Salud propuesto, antes de operar a cabalidad el Sistema de Salud Integral (a más tardar 2030), la CSS debe dividir su Junta Directiva en una parte encargada de lo administrativo y la prestación de salud, y la otra dedicada al programa de IVM y los directores e integrantes de cada Junta Directiva deben estar altamente calificados y ajenos a intereses partidarios y han de ser profesionales que conozcan de administración, finanzas, seguridad social, seguros, salud, u otras carreras afines al concepto de ‘Gobierno Corporativo’.
En base a lo anterior César Tribaldos, coordinador de este pilar de seguridad social: sistema de pensiones y exdirectivo de la Junta Directiva de la CSS manifestó que a través de Agenda País 2019-2024 a corto plazo se dio un mínimo avance con la instalación de una mesa de diálogo por la Caja de Seguro Social. Sin embargo, ahora que la Organización Internacional de Trabajo (OIT) entregó el informe sobre la situación de este programa donde reveló algo sabido por todo, sobre el poco tiempo que tiene Panamá para tomar decisiones antes de que el subsistema de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) se quede sin reservas en 2024 toca entrar en acción. De no tomarse medidas de intervención de política para revertir esta tendencia, el país corre con el riesgo de una profunda afectación de la sostenibilidad económica del Régimen, que podría alcanzar niveles críticos, con alto costo social.
Por consiguiente, Tribaldos señaló que “se deben tomar acciones para hacer las adecuaciones necesarias de un paciente que está con metástasis”; y analizar exhaustivamente el proceso de transición demográfica y el actual mercado laboral en la República de Panamá. “La población panameña está más envejecida y parte de ésta trabaja en la informalidad”. El indicador de la tasa de informalidad del empleo muestra una tendencia al alza, muy preocupante en términos de su correlación con el deterioro de la base de financiamiento del Régimen de IVM, según la OIT.
Sobre el particular, durante este foro a través del intercambio de ideas detrás de las voces de expertos como Francisco Bustamante, exsubdirector de la CSS y economista, así como Jorge Nicolau, consultor y estudioso de las finanzas de esta entidad de seguridad social, ambos coinciden en parte con la posición de la CCIAP que, por más de 15 años, ha insistido y ha hecho llamados por “reformas profundas” a la estructura y gobernanza de la CSS, por los que consideran que no hay más tiempo y se tiene que actuar.
Por su parte, Bustamante, destacó que se han creado diferentes mesas de diálogos donde cada grupo emite una opinión y percepción, sin embargo, el problema radica en que la CSS no ha presentado una propuesta, que abra la oportunidad con todos sus efectos que puedan tener, escenarios beneficios y costos de quienes se sienten a negociar puedan hacerlo a través de una hoja de ruta sobre que discutir y no sobre la percepción de cada grupo. Por ello, agregó que los diálogos en vez de convertirse en una tribuna de solución a conspirado contra la efectividad de los diálogos.
Además, señaló que existe una crisis estructural en este sistema de pensiones, por lo que se deben tomar decisiones urgentes, las cuales deben estar alejada de la política, haciendo énfasis a que las decisiones que se tomen puedan estar envuelta en el torneo electoral y no con una visión de país a largo plazo.
Por su lado, Nicolau, llegó a las siguientes conclusiones y considera que la reservas se terminan en el 2024 pero genera déficits incrementables que afectarán la salud del Estado panameño, porque se requiere de 1,182 millones de dólares para pagarle a los jubilados. Por ello, se requiere de reformas profundas para que cumplan con las mejores prácticas internacionales”.
Asimismo, indicó que el sistema mixto si es sostenible en el mediano y largo plazo, pero requiere de cambios importante en el diseño para que genere las pensiones esperadas en los sistemas de contribución definida o cuentas de ahorros individuales. No genera déficits ni deuda.
Sobre las medidas paramétricas destacó que es una medida que se ha efectuado en muchos países y casi todo el mundo lo odia, por el aumento de las cuotas y de la edad de jubilación y nadie quiere eso, pero son necesarias. En el caso de Alemania donde se sigue este modelo, las personas se jubilan a los 67 años, tomando en cuenta que muchos europeos viven más años como se hizo en su etapa inicial.
Luego de culminado este encuentro, Edwin Rodríguez, subdirector de la CSS, dijo que se está a la espera de una fecha para coordinar una presentación con los diferentes actores sobre el informe que entregó la OIT, donde también participe el Programa de las Naciones Unidas (PNUD).
Pilar del sistema de salud

El pasado 8 de noviembre, la CCIAP continuó con su plan de trabajo de cara al Seguimiento y al Compromiso en Agenda País 2019 – 2024, al analizar el pilar del Sistema de Salud.
En relación con el tema del sistema de salud, el documento de Agenda País 2019-2024 destaca que, en Panamá, las dos instituciones que actualmente prestan servicios públicos de salud en Panamá son el Ministerio de Salud (MINSA) y la CSS. La primera está organizada por regiones sanitarias, y la segunda es una organización paralela de gran complejidad.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el panameño invierte en salud privado 30.5% de sus ingresos y en seguro privado de salud el 6.8% (equivalente al 37.3%, mientras que el Estado asume el 62.7% del gasto total nacional.
En el 2015, el MINSA proveía servicios al 47% de la población en virtud de acuerdos entre ambas instituciones para atender a asegurados en áreas sin instalaciones de la CSS. La población afiliada a esta institución de seguridad social alcanzó ese año 84.4%.
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2015, la red conjunta de servicios está constituida por 912 establecimientos, 836 pertenecientes al MINSA y 76 a la CSS.
Entre las propuestas presentada en el 2019 a los candidatos presidenciales a corto plazo para el pilar del sistema de salud, figuran que se debe poner en ejecución los “lineamientos propuestos para la mejora y fortalecimiento del Sistema Nacional Público de Salud Integral, en el marco de una política de Estado”, Mesa de diálogo para la salud, año 2015, documento elaborado por la Comisión de Alto Nivel para Mejorar el Sistema Público de Salud (CAN), aprobar leyes que permitan la creación de una Dirección General para el Suministro de Medicamentos, insumos médicos quirúrgicos, tecnología sanitaria y otros productos para la salud humana y que la CSS debe dedicarse, primordialmente, al Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), integrando el tema de enfermedad y maternidad, paulatinamente, al Sistema Integral de Salud propuesto.
Otra de la sugerencia presentada por la CCIAP, a mediano plazo en el tema de salud, es que se debe ejecutar el mecanismo de monitoreo y evaluación del Sistema Nacional Público de Salud que desarrolla el Libro Blanco, establecer un cronograma de trabajo para implementar el Sistema Nacional Público de Salud Integral, a más tardar en 2030, cumpliendo con el Plan Estratégico Nacional de Visión de Estado Panamá 2030, Objetivos de Desarrollo Sostenible y antes de operar a cabalidad el sistema de Salud Integral (a más tardar en 2030), la CSS debe dividir su Junta Directiva, una parte encargada de lo administrativo y la prestación de salud, y otra dedicada al Programa de IVM.
Por lo anterior, César Tribaldos, coordinador de este pilar del sistema de salud y exdirectivo de la Junta Directiva de la CSS junto a un grupo de panelistas conformado por Jorge Prosperi, exrepresentante de la OMS; Carlos Abadía, exviceministro de Salud y presidente de la Junta Directiva de la CSS 1990-1991; Julio Osorio, secretario de COMENENAL y médico especialista de la CSS hicieron una radiografía de este sistema de salud, donde coinciden que se han dados avances pequeños en algunos punto, pero se debe actuar en beneficio de la salud de los panameños.
Durante su presentación, el Dr. Osorio expuso sobre los fundamentos de una propuesta que busca consensuar el inicio de la transformación de la salud en Panamá avanzando hacia la Coordinación Efectiva MINSA-CSS. Para esto, se contemplan 18 líneas estratégicas, una hoja de ruta y un plan operativo.
De igual forma, explicó aspectos relevantes y diagnósticos arrojados de la Mesa de Diálogo por la Salud que evidencia un sistema de salud deteriorado, mal enfocado, fragmentado, segmentado, y deshumanizado.
Por su parte, el Dr. Abadía hizo énfasis en las deficiencias estructurales en el actual Sistema de Atención de Salud, incluyendo la ausencia de una política o estrategia de Atención Primaria de Salud (APS), con la cual, a su juicio, se pasaría de una atención espontánea a una atención controlada y personalizada.
Abadía declaró que una APS se obtiene con sectorización, médico de cabecera y equipo de Salud. De esta manera, explicó, desaparecerían las filas en la madrugada, el medico tendrá control y conocimiento de su paciente y entonces podrá practicar una medicina preventiva. Se crea así “una relación armónica entre el Médico de Cabecera (MC) y el especialista, y un desahogo de los cuartos de urgencia y de las hospitalizaciones”.
Posteriormente, el Dr. Prosperi consideró aspectos analizados con anterioridad dentro de la Agenda País 2019-2024, así como la situación del sistema de salud, dentro de lo que denominó “un contexto inesperado”, que hace referencia a la pandemia y su impacto en este sector. “La reorientación de recursos de los sistemas de salud hacia la atención de pacientes de COVID-19 ha dado lugar a la alteración prolongada de los servicios de salud esenciales”, señaló.
De igual forma, citó algunas recomendaciones de la OMS y de la OPS, y enumeró desafíos identificados para transformar el Sistema Público de Salud, entre los cuales destacan, controlar el COVID-19; fortalecer la capacidad de Rectoría del MINSA, CSS y prestadores de Salud Privados; conformación de una red integrada de servicios de salud, articulada por niveles de atención y grados de complejidad, con asignación necesaria y suficiente de recursos; desarrollar un Modelo de Atención basado en la Atención Primaria de Salud y el abordaje de los determinantes sociales de la salud; y corregir las deficiencias en la infraestructura, equipos, insumos, medicamentos y recursos humanos.
Los foros de seguimiento contemplados son educación de calidad y , en 2023, los pilares de institucionalidad y crecimiento económico sostenible.













