Por: Malema De León | [email protected]
El cáncer afecta de manera física, emocional y económica a millones de personas. El número de casos aumenta, lo que ha llevado a la OMS a elevar su voz para que se tomen medidas urgentes.
Cada día, el cáncer cobra más de 26,000 vidas, según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Considerando las cifras anuales, estimadas en 20,6 millones de nuevos casos y cerca de 10 millones de defunciones, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un llamado urgente a la acción ante la previsión de que estas cifras se dupliquen al año 2050.
“Si no se adoptan medidas urgentes, se prevé que el número anual de casos de cáncer aumente hasta una cifra cercana a los 35 millones para 2050”, advirtió la OMS en su Comunicado del 8 de julio de 2026, señalando, además, que invertir esta tendencia requerirá un cambio fundamental hacia un enfoque centrado en la persona que responda a las necesidades de salud, así como a la experiencia vivida de las personas y las comunidades afectadas.
De igual forma, se cita al Informe de la OMS sobre la situación mundial del cáncer en 2026, elaborado conjuntamente con el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), el cual contiene un análisis exhaustivo de los avances realizados en esferas clave como el compromiso político, la prevención del cáncer —en particular, a través de los programas de control del tabaco y de inmunización— y la inversión en tratamientos.
Dicho informe, sin embargo, también pone de manifiesto que persisten las desigualdades, cada vez más pronunciadas, en el acceso a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y los cuidados paliativos, lo que deja a millones de personas sin los servicios que necesitan.
De ese análisis se desprende que, en los países de ingreso alto, el 87 % de las mujeres con cáncer de mama sigue con vida cinco años después del diagnóstico, mientras que, en los de ingreso bajo solo el 42 %. “Menos de uno de cada tres países incluye actualmente la atención oncológica en sus paquetes de cobertura universal de salud”, se indica.
“El cáncer es una enfermedad profundamente personal que nos afecta a casi todos. No obstante, que una persona sobreviva al cáncer no debería depender jamás del lugar de nacimiento ni de sus ingresos”, afirmó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.
De acuerdo con el comunicado, la mayoría de las personas se verán afectadas por el cáncer en algún momento de su vida, ya sea porque se les diagnostica esta enfermedad o porque un familiar cercano recibe ese diagnóstico.
Cáncer, desafío socioeconómico
Más allá de sus consecuencias para la salud, se señala que “el cáncer sigue siendo uno de los desafíos más devastadores tanto económica como socialmente para un hogar”.
La primera encuesta de la OMS a personas afectadas por cáncer reveló que al menos el 45 % de los entrevistados experimenta dificultades financieras, más de la mitad habla de problemas de salud mental, y prácticamente todos los cuidadores hacen referencia a tensiones, como servicios no remunerados y el aislamiento social.
Una agenda del control centrada en la persona
El informe hace un llamamiento a gobiernos, organizaciones internacionales, la sociedad civil, instituciones académicas, el sector privado y la OMS para que trabajen juntos con miras a diseñar un enfoque holístico y centrado en la persona para prestar cuidados a las personas y las familias afectadas por el cáncer.
A fin de apoyar esta visión, además de recomendaciones, el informe enuncia tres cambios estratégicos que deben implementarse en todos los países y comunidades:
- Mejores capacidades: Integrar el control del cáncer en la cobertura universal de salud e invertir en capital humano para la prevención y el control del cáncer;
- Mejores protecciones: Situar a las personas con experiencia vivida en el centro de los sistemas oncológicos, fortaleciendo al mismo tiempo la protección social; y
- Mejor valor: Alinear la investigación y la innovación con las necesidades en materia de salud pública y garantizar, en la esfera de la atención, el acceso en igualdad de condiciones a unos avances basados en su valor.
Se agrega que las decisiones y las medidas que se adopten hoy influirán en la carga del cáncer que soportarán las generaciones futuras. De ahí que “optar por un enfoque centrado en la persona, realizar inversiones estratégicas y sostenidas y mantener un compromiso inquebrantable con la equidad puede permitir a los países reducir la carga del cáncer y mejorar los resultados para todos, en todas partes”.
