Se estima una recuperación laboral en segundo semestres del año.

Panorama laboral y políticas de recuperación

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Frente a los efectos sin precedentes a causa del COVID-19 en el 2020, se plantean políticas macro activas y sectoriales de recuperación en los mercados de trabajo.

Por: Malema De León | [email protected]

El reciente estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre los efectos de la COVID-19 en el mercado de trabajo prevé para 2021 “una recuperación lenta, desigual e incierta, a menos que los progresos iniciales se respalden con políticas de recuperación centradas en las personas”.

Se estima, incluso, pese al grado de incertidumbre que aún existe, que “en la mayoría de los países se producirá una recuperación relativamente sólida en el segundo semestre del año, una vez que los programas de vacunación comiencen a surtir efecto”.

Las nuevas estimaciones anuales de la séptima edición del Observatorio de la OIT: la COVID-19 y el mundo del trabajo, revelaron efectos adversos generalizados en los mercados del trabajo durante 2020. Según estos datos, la cantidad de horas de trabajo a escala mundial se redujo en un 8.8% (con respecto al cuarto trimestre de 2019), equivalentes a 255 millones de empleos a tiempo completo(aproximadamente cuatro veces mayor que la que provocó la crisis financiera mundial de 2009).

Dicha pérdida de horas de trabajo obedece a la reducción de horas de trabajo de personas ocupadas, o a la disminución “sin precedentes” del nivel de ocupación, que afectó a 114 millones de personas. Se señala que la disminución de la ocupación (81 millones de personas) constituyó, en el 71% de los casos, una salida de la fuerza de trabajo, más que del desempleo propiamente dicho; es decir, “se produjo una salida del mercado de trabajo por no poder trabajar, probablemente debido a las restricciones de la pandemia, o porque las personas afectadas dejaron de buscar trabajo”.

Efectos por grupos y sectores

En este estudio, el análisis del impacto laboral por grupos o sectores, determinó que hotelería y restauración es el sector más afectado, en el que la tasa de ocupación se redujo en más del 20%, en promedio, seguido del comercio minorista y las actividades de producción industrial. Por otro lado, la tasa de ocupación en el sector de la información y la comunicación, así como en el de las finanzas y los seguros, aumentó en el segundo y tercer trimestre de 2020. También se registró un aumento marginal en los sectores de la minería y la extracción de minerales, así como en los servicios públicos.

Además, se destaca una repercusión desigual por sector económico, zona geográfica y mercado de trabajo. Al respecto, se plantea la preocupación de que los sectores y los trabajadores más afectados se queden atrás durante el proceso de recuperación, lo que daría lugar a una desigualdad cada vez mayor, a menos que se adopten medidas correctivas.

El análisis de la OIT también determinó que las mujeres se han visto afectadas en mayor medida que los hombres. A escala mundial, la tasa de ocupación de las mujeres se redujo en un 5%, frente al 3.9% en el caso de los hombres. Los trabajadores más jóvenes también se han visto particularmente afectados. Las tasas de ocupación de esta población entre los 15 a 24 años disminuyó en 8.7%, frente al 3.7% en el caso de los adultos.

Recomendaciones para políticas de recuperación

  • Mantenimiento de políticas macroeconómicas flexibles en 2021, y en años sucesivos, en la medida de lo posible mediante incentivos fiscales, y adopción de medidas que fomenten los ingresos y la inversión;
  • Formulación de medidas específicas destinadas a mejorar la situación de las mujeres, los jóvenes y los trabajadores poco calificados que perciben una baja remuneración, entre otros grupos particularmente afectados;
  • Prestación de asistencia internacional a países de ingresos bajos o medianos, cuyos recursos financieros son insuficientes para llevar a cabo el proceso de vacunación y promover la recuperación económica y del empleo;
  • Adopción de medidas de apoyo específicas destinadas a los sectores que se han visto afectados de forma más adversa, y fomento del empleo en los sectores en los que se registran avances a un ritmo más rápido;
  • Promoción del diálogo social para aplicar las estrategias de recuperación necesarias que permitan lograr economías más inclusivas, justas y sostenibles.

“Los indicios de recuperación que vemos son alentadores, pero son frágiles y muy inciertos, y cabe recordar que ningún país o grupo puede recuperarse por sus propios medios”, señaló Guy Ryder, director general de la OIT.

En conjunto, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la OIT han advertido que el retorno al nivel de actividad económica pre-pandemia tomará varios años, lo que se traducirá en una lenta recuperación del empleo. De esta forma, si se mantuviera una tasa de crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) regional de 3.0%, solo se alcanzaría en 2023 el nivel de PIB que existía en 2019.

Ambos organismos recalcan que se requieren políticas macro activas junto a políticas sectoriales que promuevan el desarrollo sostenible con empleo.

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