Se evalúa el impacto de las tutorías remotas como herramientas para reducir la distancia entre el aprendizaje real de todos los estudiantes y el nivel educativo esperado.
Por: Malema De León | [email protected]
Por medio del informe “Multiplicar aprendizajes: tutorías a distancia para potenciar la escuela”, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizó la influencia de las tutorías remotas en los estudiantes de América Latina y el Caribe (LAC), “una guía sobre cómo desarrollar estrategias de aceleración de aprendizajes” en la región.
El documento destaca cómo reducir la distancia entre el aprendizaje real de todos los estudiantes y el nivel educativo esperado, “una brecha en la que nuestra región lastimosamente supera al resto del mundo”, y donde “los estudiantes aprenden menos en relación con la cantidad de años de educación que reciben”.
Entre las conclusiones, informe señala que las tutorías remotas son una herramienta de alto impacto y relativo bajo costo para abordar las falencias estructurales que caracterizan los procesos de aprendizaje. Y más aún, “su uso generalizado no sólo puede mejorar el nivel educativo de los estudiantes, sino, también, reducir las desigualdades educativas, pues su implementación permite focalizar en el aprendizaje de aquellos estudiantes rezagados, que a menudo provienen de hogares vulnerables y de contextos socioeconómicos desfavorecidos”.
De igual forma, se expone en el caso de las experiencias con tutorías remotas por teléfono desarrolladas por varios gobiernos con el apoyo del BID, que éstas demuestran la eficacia de poner a tutores cercanos y empáticos al otro lado de la línea telefónica. “Cuando se produce la conexión tutorestudiante, se pueden superar todas las barreras que limitan el éxito educativo en la región”.
De acuerdo con lo planteado en este informe, las tutorías destacan como una herramienta particularmente exitosa que puede adaptarse a distintos contextos y combinarse con enfoques novedosos como el aprendizaje al nivel adecuado o el apoyo a distancia, por medio de tecnologías simples y ya disponibles en la gran mayoría de los hogares de la región, incluso los más vulnerables. Es decir, son “una herramienta de política interesante para integrar, complementar y desarrollar los esfuerzos de la región para acelerar aprendizajes a nivel sistémico”.
Algunos datos y cifras relevantes
- Los estudiantes que reciben tutorías remotas en LAC aprenden un 30% más rápido.
- Varios pilotos en la región muestran que esta estrategia logra alcanzar hasta el 40% del aprendizaje de un año escolar en habilidades fundacionales como la lectoescritura o las matemáticas, por cada US$100 invertidos por estudiante. Esto lo convierte en una solución para acelerar aprendizajes altamente costo-efectiva.
- Las tutorías también tienen un efecto positivo en el bienestar de estudiantes y tutores. Estos procesos propician la construcción de un vínculo entre ellos que influye positivamente en el bienestar emocional general de los alumnos. Según sus padres y familiares, el contacto personalizado y constante mejora la motivación, confianza y autoestima de los estudiantes que reciben las tutorías.
- Los tutores reportan también una alta satisfacción personal y profesional con el programa.
También, con las tutorías remotas telefónicas se logran tres objetivos educativos clave para América Latina y el Caribe:
1. Mejorar las competencias fundacionales de todos los niños y jóvenes;
2. Reducir brechas de aprendizaje, enfocándose en rezagados;
3. Lograr que todos los estudiantes completen sus trayectorias educativas.
Esta investigación del BID determina que, para América Latina y el Caribe, alcanzar los mencionados objetivos significaría “aumentar su capital humano, productividad y competitividad; y a su vez potenciar el desarrollo económico y social”. Y, para millones de estudiantes de la región, alcanzar tales objetivos representaría “abrirle la puerta a un mundo de posibilidades y a la libertad de forjar su propio destino”.













