En diversos escenarios, se destaca el crecimiento económico de Panamá, enmarcado en procesos e iniciativas sostenibles que impulsan el desarrollo y mejoran la calidad de vida de sus habitantes.
Por: Malema De León | [email protected]
Panamá se posiciona entre las economías de mayor crecimiento del hemisferio, superando ampliamente el promedio de América Latina y situándose entre las más dinámicas a nivel mundial. Así lo ha indicado el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en diversos foros realizados, recientemente.
En enero pasado, durante la Cumbre Ejecutiva 2026, por ejemplo, Chapman expresó que el país mantiene sólidas perspectivas de crecimiento económico, respaldadas por el consenso de organismos internacionales como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las principales calificadoras de riesgo.
El ministro del MEF sustentó que ese dinamismo “ya comienza a reflejarse en la generación de empleo, especialmente en el sector privado, que concentra la mayor parte de la actividad económica nacional”. Resaltó que la diversificación de la economía panameña es un factor clave de resiliencia frente a choques externos.
Sectores como logística, servicios vinculados al Canal de Panamá, telecomunicaciones y comercio continúan siendo pilares del crecimiento; en tanto, el turismo y el sector agropecuario representan importantes oportunidades de expansión, argumentó en dicha cumbre, e indicó que las inversiones estratégicas de mediano y largo plazo especialmente en agua, infraestructura, educación y salud son fundamentales para sostener la competitividad y el desarrollo del país.
Como parte de esta estrategia, destacó la modernización fiscal mediante procesos de digitalización y el uso de inteligencia artificial.
Por otro lado, en un panel del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF en Panamá, el ministro del MEF afirmó que el país “tiene las condiciones para reducir la desigualdad de manera importante”, un aspecto para el que se requiere “estabilidad económica, políticas públicas claras y crecimiento sostenido que permita crear empleos en el sector privado”.
Con anterioridad, en noviembre pasado, en el panel “Desarrollo, democracia y libertad enIberoamérica”, organizado por la Fundación Libertad, Chapman enfatizó la importancia de avanzar con una visión de largo plazo, especialmente en temas como la sostenibilidad del sistema de pensiones, parte de los esfuerzos actuales para asegurar mejores beneficios a las generaciones futuras. Estas acciones, afirmó, deben alinearse con la realidad económica y financiera del país, con miras a construir bases sólidas para los próximos años.
Calificadoras
La calificadora de riesgo Standard & Poor’s (S&P) reiteró la Calificación de Grado de Inversión BBB- con perspectiva estable para Panamá, destacando en su informe la resiliencia de la economía panameña, la consistencia de la política fiscal aplicada durante 2024–2025 y los avances en consolidación fiscal, transparencia y fortalecimiento institucional.
Asimismo, la agencia subrayó que Panamá mantiene una economía diversificada, abierta y con perspectivas de crecimiento superiores al promedio regional, sustentada en sectores como logística, servicios globales, construcción, energía y tecnología.
Por su parte, la agencia internacional Moody’s Ratings emitió, en noviembre pasado, un Rating Action mediante el cual reafirma la calificación crediticia de la República de Panamá en Baa3, reconociendo los avances logrados en materia fiscal, la gestión responsable del sistema de pensiones y la reducción de riesgos legales asociados al cierre del proyecto minero Cobre Panamá.
Moody’s Ratings también resaltó que Panamá mantiene una economía sólida, diversificada y con proyecciones de crecimiento entre 3.5% y 4% anual en los próximos años. Se agrega en el reporte que el régimen de dolarización continúa siendo una fortaleza, al reducir la exposición a choques externos y apoyar la estabilidad macroeconómica. Además, la gestión prudente de la deuda pública ha permitido mantener el nivel de endeudamiento alrededor del 65% del PIB en 2025, en un entorno global de mayores tasas de interés.
Entorno financiero más transparente, seguro y confiable.
A mediados de diciembre pasado, el Basel AML Index 2025, elaborado y publicado por el Basel Institute on Governance, reflejó que Panamá “presenta una mejoría en su calificación”, colocándose como país de “riesgo medio”.
El puntaje de Panamá pasó de 5.90 en 2024 a 5.83 en 2025, “lo que refleja un avance en los esfuerzos del país por fortalecer la prevención del lavado de dinero, financiamiento del terrorismo y otros delitos financieros”.
De acuerdo con el reporte difundido por Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), la clasificación “riesgo medio” identifica a las jurisdicciones cuyo puntaje se encuentra entre 4.70 y 6.08; las de menor riesgo tienen un puntaje de 4.70 o menos, mientras que las de mayor riesgo superan 6.08.
La mejora observada se concentra, principalmente, en dos de los cinco dominios evaluados por el índice:
- Dominio 4 – Transparencia pública y rendición de cuentas: mostró avances en la disponibilidad de información gubernamental y controles institucionales.
- Dominio 5 – Riesgos políticos y legales: reflejó una leve mejora en la estabilidad del Estado, independencia judicial y solidez del Estado de derecho.
Los demás dominios permanecieron estables, incluyendo la calidad del marco ALA/CFT/CFP, los riesgos de corrupción y fraude, y la transparencia y estándares financieros.
El Basel AML Index es una medición anual que no calcula la cantidad de lavado de dinero que ocurre en cada país, sino que evalúa qué tan vulnerable es una jurisdicción frente a estas amenazas y qué tan efectivas son sus instituciones para prevenirlas y combatirlas.
Para la SBP, el país “se encaminan en la dirección correcta, consolidando un entorno financiero más transparente, seguro y confiable”.













