Celebrada su segunda edición en Panamá, este encuentro representó un espacio clave para posicionar a América Latina y el Caribe como un actor global imprescindible y capaz de aportar soluciones a los grandes retos del desarrollo.
Por: Malema De León | [email protected]
La necesidad de fortalecer la integración regional frente a los desafíos globales fue puesta de relieve durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, un cónclave que este año se escenificó en ciudad de Panamá, a finales de enero pasado.
En el acto inaugural, el presidente ejecutivo de CAF -banco de desarrollo de América Latina, Sergio Díaz- Granados, señaló que esta región tiene las piezas necesarias para resolver sus dilemas, y que la fórmula del éxito está en el diálogo, el esfuerzo sostenido y la suma de las potencialidades. “El nuevo panorama global ofrece para la región un escenario inédito”, dijo.
La segunda edición del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, reunió en el Centro de Convenciones de Ciudad de Panamá a líderes y expertos para debatir sobre los desafíos y oportunidades de la región en un escenario global cambiante, marcado por fricciones comerciales y reajustes en la arquitectura financiera internacional.
Frente a este panorama, el foro se convierte en una plataforma anual de reflexión para reafirmar la posición y oportunidades en sectores clave como el agropecuario, la minería, gas y tecnologías limpias, la transición energética y ambiental, el powershoring o los servicios y digitalización.
Visión presidencial en el cónclave
El Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, congregó a siete jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos, José Raúl Mulino, presidente de Panamá, quien, en el acto inaugural del encuentro, hizo un llamado a fortalecer la cooperación regional.
“Panamá no es competidor de los países, sino complemento de sus economías y el canal está al servicio de América Latina y el Caribe”, afirmó el mandatario, destacando que este país, estratégico por su canal y puertos, es una vía clave a nivel mundial para Norteamérica, Suramérica, Asia y Europa. Mulino también expresó su agradecimiento a CAF y a los líderes presentes por los esfuerzos conjuntos para impulsar una agenda regional compartida.
El presidente electo de Chile José Antonio Kast abordó en su intervención temas clave vinculados a la unidad, la situación de pobreza e inseguridad en Latinoamérica y, a la necesidad de cooperación conjunta. En la instancia, que convoca a más de 2,500 líderes políticos, empresariales y expertos internacionales, advirtió que “sin seguridad, la democracia es una ficción”, subrayando que el avance del crimen organizado representa una amenaza regional que exige cooperación “dura, efectiva y sin complejos”.
En tanto, presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la sesión de apertura del Foro, habló sobre reposicionar a América Latina y el Caribe en el mundo. Defendió el multilateralismo, la integración regional y la cooperación entre países como respuestas centrales a los desafíos que enfrenta la región en un contexto global marcado por la inestabilidad geopolítica, el resurgimiento del unilateralismo y las tensiones en el comercio internacional.
“Ningún país de la región resolverá solo sus desafíos históricos; solo la acción colectiva nos permitirá fortalecer nuestra inserción internacional y garantizar desarrollo, paz y prosperidad para nuestros pueblos”, dijo da Silva.
“América Latina tiene que empezar una vez más a construir su destino con la verdad; una verdad basada en la cultura de la confianza verificable entre países, gobiernos y sociedades”, afirmó, por su parte, Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, en la inauguración del Foro. También cuestionó los enfoques ideológicos que frenan el desarrollo productivo y señaló que el empleo, la educación y la integración económica deben estar en el centro de la agenda regional.
Posteriormente, en su intervención en este cónclave, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, destacó que, en medio de los desafíos globales, el rumbo que debe tomar el país y la región es claro: “necesitamos más unidad, más integración, coordinación e interconexión, así como un compromiso renovado con un sistema internacional basado en leyes y en la paz y un financiamiento sólido y sostenible para el desarrollo”.
Su homólogo de Colombia, Gustavo Petro, abogó por la creación de un pacto regional para enfrentar los desafíos de nuestros tiempos. El presidente colombiano hizo un llamado a fortalecer el diálogo entre civilizaciones como base para la construcción de la paz, resaltando la hermandad humana, la libertad y la defensa de la vida como principios esenciales para el desarrollo de la región.
Como parte de los mandatarios convocados a la cita, Daniel Noboa, presidente de Ecuador, centró su intervención en la relación intrínseca entre la estabilidad económica, la seguridad ciudadana y el bienestar social. E hizo un llamado a blindar a las naciones contra el narcotráfico y a no medir el éxito de los gobiernos únicamente por el PIB. “Ordenar las finanzas no es un fin. El fin es darles educación a nuestros jóvenes, esperanza a las familias y dignidad a la gente”, acotó.
Noboa agradeció al Gobierno de Panamá y a CAF por este espacio de diálogo regional, y subrayó que la estabilidad económica debe medirse por la reducción de la pobreza y por cómo mejora la vida de las personas, no solo por cifras macroeconómicas.
Los jefes de Estado allí reunidos acercaron posturas y articularon estrategias para posicionar a América Latina y el Caribe como una región de soluciones antes los desafíos globales.
Durante dos días, el debate abordó cómo generar consensos políticos en proyectos concretos de integración física, digital, comercial y de seguridad, dentro de una agenda que contempló temas clave como crecimiento económico, integración regional, sostenibilidad, inversión, inclusión y competitividad, con el objetivo de construir, desde el diálogo, soluciones concretas para la región.
Premio Nobel de Economía
En el Foro CAF en Panamá, el Nobel de Economía 2024, James Robinson, presentó su ponencia titulada “The Latin American Desequilibrium”, en la que planteó que América Latina “se ha rezagado económicamente”, pero subrayó que el desequilibrio entre el ideal y la realidad en la región no solo representa un desafío, sino también una fuente de creatividad, resiliencia e innovación. Llamó a re imaginar el sector informal y a cerrar la brecha entre lo ideal y lo real para fortalecer el desarrollo.
Retos del comercio global
En el panel “Reescribiendo las Reglas del Comercio: Retos y Oportunidades para América Latina y el Caribe”, realizado en este foro, los panelistas coincidieron en que la región deberá fortalecer su integración, diversificar alianzas y apostar por sectores de mayor valor agregado para mantener su competitividad. Al respecto, José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, señaló que el nuevo escenario exige una mayor articulación entre la diplomacia comercial y las políticas industriales y tecnológicas.
Añadió el ejecutivo de la CEPAL que América Latina necesita fortalecer sus capacidades institucionales y la coordinación público-privada para impulsar la transformación productiva y superar las limitaciones estructurales al crecimiento. “El desafío es combinar integración regional, diversificación de mercados y desarrollo de sectores estratégicos que permitan generar empleo de calidad y mayor productividad”, afirmó.
Por su parte, Gonzalo Gutiérrez, secretario general de la Comunidad Andina, resaltó los avances de la integración andina y su aporte a la consolidación de cadenas de valor regionales, especialmente en manufacturas, que representan más del 80% del comercio intrarregional. Asimismo, planteó la importancia de reforzar los mecanismos basados en reglas para la solución de controversias y de mantener separados los ámbitos político y comercial, con el fin de garantizar estabilidad y confianza para empresas e inversionistas.
Desde Europa, Amparo López Senovilla, secretaria de Estado de Comercio de España, destacó el Acuerdo Mercosur–Unión Europea como una señal de compromiso con un comercio abierto y predecible. El acuerdo, dijo, creará una zona de libre comercio de 700 millones de consumidores y contempla la liberalización de cerca del 90% de las líneas arancelarias, además de incorporar disposiciones en comercio digital y sostenibilidad.
Biodiversidad y economía
La biodiversidad como activo económico estratégico y pilar de la acción climática fue el eje del panel “Los Retos y Oportunidades de la Acción Climática y la Biodiversidad: ALC Región de Soluciones”, realizado en este mismo cónclave. El debate reunió a autoridades y especialistas que defendieron un cambio estructural en la forma en que la región concibe sus recursos naturales: no como un tema periférico, sino como una ventaja competitiva central para el desarrollo.
El panel concluyó con un llamado a acelerar la cooperación regional, la inversión en innovación verde y la creación de marcos regulatorios que permitan escalar soluciones basadas en la naturaleza. Se coincidió en que el futuro económico regional dependerá de su capacidad de transformar su capital natural en desarrollo sostenible, inclusión productiva y liderazgo climático global.
América Latina y el Caribe, con más de 650 millones de habitantes, poseedora del 15% de la superficie terrestre y una biodiversidad incomparable, “es un verdadero motor de soluciones para los dilemas globales”, de acuerdo con planteamientos de CAF, organismo multilateral que, entre otros pilares, impulsará las oportunidades tanto en ciudades como en el sector rural de esta región, durante el próximo lustro.













