Con la IA Panamá puede aumente su productividad, fortalecer su competitividad y entrar en una prosperidad inclusiva.

TECNOLOGÍA DE AVANZADA, PROTAGONISTA DE LA AGENDA NACIONAL

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Por: Malema De León | [email protected]

La ciencia, la tecnología y la innovación son puestas de relieve en una agenda estratégica que apuesta por una economía nacional basada en el conocimiento.

Al cierre de julio pasado, se lanzó la Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas, iniciativa de Estado con la que se espera dar respuesta a los desafíos nacionales y globales mediante la ciencia, la tecnología y la innovación como apuesta para una economía basada en el conocimiento.

De acuerdo con las autoridades gubernamentales, la agenda integra la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y la Estrategia Nacional de Semiconductores y Microelectrónica, dos instrumentos que buscan posicionar al país en industrias tecnológicas que definirán la competitividad y el crecimiento económico durante las próximas décadas.

En el acto de lanzamiento de esta agenda nacional, se anunció que ambas estrategias cuentan con hechos concretos, como la recién creada Comisión Nacional para Tecnologías Críticas y Emergentes y su Subcomisión de Inteligencia Artificial, que reúnen en una misma mesa al Estado panameño, a la academia y al sector productivo, bajo la coordinación técnica de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt).

Se sustenta, además, que la inteligencia artificial, la microelectrónica y los semiconductores se han convertido en pilares fundamentales de la economía mundial, impulsando sectores como logística, salud, finanzas, manufactura, telecomunicaciones, energía, agricultura y la ciencia, entre otros.

Datos tomados de https://www.panama-smart.com/, revelan que seis cables submarinos de fibra óptica llegan a Panamá y que este país posee altos estándares en fiabilidad digital y conectividad internacional.

IA para el desarrollo nacional

La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial de Panamá establece la visión de convertir al país en el “Hub Confiable de Innovación en Inteligencia Artificial de América Latina”, aprovechando sus fortalezas en conectividad, servicios globales y estabilidad institucional.

La estrategia reconoce a la IA como uno de los principales motores de crecimiento económico del siglo XXI y plantea su adopción como herramienta para mejorar la productividad, la competitividad y la calidad de vida de la población. Se fundamenta en seis pilares: infraestructura digital y física; formación de talento humano; gobernanza de datos, seguridad y ciberseguridad; ética y gobernanza de la IA; atracción de inversiones y alianzas internacionales; y aplicación en sectores estratégicos de la economía panameña.

De acuerdo con fuentes oficiales, la IA podría aportar entre 1.1 y 1.7 billones de dólares en valor anual a América Latina para 2030 y aumenta el crecimiento anual de la productividad regional entre 1.9% y 2.3%. Conforme a ello, “esta estrategia busca que Panamá no sea solo usuario de inteligencia artificial, sino protagonista regional en su adopción responsable, segura y productiva”.

En la actualidad, se discute en la Asamblea Nacional el proyecto de ley de gobernanza adaptativa a la inteligencia artificial, “que dará a Panamá un marco jurídico moderno, basado en riesgos y experimentación, que protege los derechos del ciudadano y da certidumbre a la inversión”.

La industria de semiconductores es de alto valor, por lo que se busca la inserción de Panamá en esta actividad.

Estrategia IA y respaldo empresarial

En entrevista a Revista Enlace Empresarial, Franklin Morales jefe de la Oficina de Cooperación técnica internacional de la Senacyt, el pasado 21 de agosto, durante un evento en la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), explicó el contenido de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial a representantes de empresas de manera que “el sector privado acompañe en su proceso de implementación”.

Se trata de “una estrategia país”, implementada mediante el acompañamiento “gobierno, sector privado y sociedad civil”, manifestó Morales.

Una de las maneras en que las empresas puedan apoyar, detalló, es informarse sobre esta estrategia a través de la página web https://iapanama.gob.pa/, y ser parte de un ciclo de adopción tanto ciudadana como empresarial, el cual cuenta con cuatro pasos básicos:

  1. Aprender. Organizaciones y fuerza laborar debe aprender y prepararse sobre estas tecnologías.
  2. Experimentar: A nivel de las organizaciones, incentivar a que la tecnología sea utilizada en formas que genere valor, y que esos usos tengan un impacto en la productividad.
  3. Colaborar. No todos los casos de uso se solucionan a lo interno de las organizaciones. De allí que deba existir una colaboración público – privada, incluyendo a la academia -por ejemplo, instituciones como Senacyt y la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP)-, para resolver los desafíos que se puedan encontrar en la industria.
  4. Compartir. Compartir casos de uso que funcionan en empresas en cuanto a cómo utilizar la tecnología y crear plataformas. Espacios como los que ofrece la CCIAP pueden servir para compartir esas experiencias.

Tras el lanzamiento de la hoja de ruta de la estrategia nacional IA, Morales precisó que se realizan reuniones a nivel de la subcomisión de IA dentro de la Comisión Nacional para Tecnologías Críticas y Emergentes – donde la CCIAP tiene representación- que lleven a la ejecución del plan de acción.

“Qué vamos a hacer, cuándo y cómo vamos a priorizar, qué inversiones se tienen que hacer”, forma parte de la discusión en los próximos meses, agregó, reiterando que el periodo de esta estrategia, que ya está siendo ejecutada, es de 10 años (2026- 2036); y cada tres años debe ser revisada para confirmar su validez y actualización.

Semiconductores, nueva oportunidad

La Estrategia Nacional de Semiconductores y Microelectrónica busca incorporar progresivamente a Panamá en una de las cadenas de valor más importantes del mundo, aprovechando la reconfiguración global de las cadenas de suministro y la creciente demanda internacional de semiconductores, componentes indispensables para prácticamente toda la tecnología moderna.

Aunque “Panamá no busca competir inicialmente en la fabricación de chips avanzados”, sí está encaminada en “desarrollar capacidades realistas y sostenibles en segmentos donde el país posee ventajas competitivas”, de acuerdo con el anuncio por parte de las autoridades.

Con un mercado global valorado en US$630,000 millones (2024), la industria de los semiconductores ocupa el cuarto lugar en el mundo y se espera que duplique su tamaño para 2035.

Entre las áreas priorizadas se encuentran de la estrategia se encuentran el diseño de semiconductores y circuitos integrados; la producción y desarrollo de placas de circuito impreso (PCB); el ensamblaje, prueba y empaquetado de semiconductores (ATP); y servicios logísticos y de distribución especializados para la cadena global de semiconductores.

La hoja de ruta contempla cuatro líneas estratégicas:

  • Fortalecimiento del talento humano.
  • Desarrollo de un ecosistema de negocios competitivo.
  • Fortalecimiento de infraestructura y marcos regulatorios.
  • Seguridad tecnológica, ciberseguridad y protección de la propiedad intelectual.

Asimismo, busca atraer inversión extranjera, fomentar alianzas internacionales, promover el emprendimiento tecnológico, fortalecer la investigación y desarrollo (I+D), y consolidar el papel de Panamá como socio confiable para las industrias tecnológicas del hemisferio occidental.

Tecnología, formación y talento humano

Con el anuncio de ambas estrategias, las autoridades señalaron que el talento humano es el principal activo para construir una economía basada en la innovación tecnológica; de ahí que se estén desarrollando programas de capacitación técnica especializada, investigación aplicada y alianzas con universidades y centros de excelencia de reconocimiento mundial.

Forma parte de ese desarrollo, 10 mil becas en el Talent Up Panamá, en alianza con Google, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), para la formación en inteligencia artificial, análisis de datos, computación en la nube y ciberseguridad. A través de Panamá Conecta están disponibles estas becas, según se anunció.

En esa línea, la Senacyt también cuenta con nuevas convocatorias públicas de becas para estudios superiores en inteligencia artificial, semiconductores y microelectrónica, disponibles desde el pasado 30 de julio en www.senacyt.gob.pa.

De igual forma, se informó que Panamá se incorporó a Pax Silica, la alianza liderada por los Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro de la inteligencia artificial y los semiconductores, junto a economías avanzadas como Japón, el Reino de los Países Bajos, la República de Corea, Alemania, el Reino Unido y la Unión Europea, entre otras. En tanto, se prevé que Drake University abra en la Ciudad del Saber una licenciatura en Analítica de Datos, alineada con la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial.

El Gobierno Nacional ha destinado, en la estrategia concerniente a semiconductores y microelectrónica, US$105 millones.

En cuanto a infraestructura digital, Panamá se consolida como punto de amarre de cables submarinos y como sede de centros de datos. Al respecto, Eduardo Ortega Barría, secretario nacional de la Senacyt, resaltó que el país cuenta con ventajas competitivas que le permiten asumir un rol estratégico en este nuevo escenario global, entre ellas su posición geográfica privilegiada, su plataforma logística de clase mundial, su conectividad internacional, su estabilidad económica, su economía dolarizada y una matriz energética con una importante participación de fuentes renovables.

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