Por: Malema De León | [email protected]
En el ámbito regional, y de manera marcada, las exportaciones aceleraron su ritmo de expansión, consolidando casi dos años de crecimiento ininterrumpido.
El valor de las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe (ALC) creció un 15,7% interanual en el primer trimestre de 2026, prolongando el crecimiento registrado en 2025, según la edición “Estimaciones de las Tendencias Comerciales América Latina y el Caribe: Edición 2026 – Actualización 1T”.
El valor de las ventas externas de la región aumentó 15,7% interanual ese período, más que duplicando la tasa de 7,8% registrada en el promedio de 2025, detalla el reporte elaborado y presentado por el Sector de Productividad, Comercio e Innovación (PTI) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al tiempo que destaca entre sus conclusiones:
- El crecimiento de las exportaciones se debió, principalmente, a un aumento en el volumen exportado, acompañado por una aceleración de los precios.
- El resultado estuvo impulsado por industrias extractivas y el sólido desempeño de la agroindustria.
- Las importaciones totales de la región crecieron 9,7% interanual en el primer trimestre de 2026.
- En Centroamérica el panorama fue más heterogéneo, con algunos países mostrando desaceleración.
- En materia de precios, el período estuvo marcado por la reconfiguración abrupta de varios mercados de materias primas a raíz de la guerra en Irán desencadenada en marzo de 2026.
- En cuanto a los mercados de destino, se registró un incremento generalizado de la demanda global a la región. Estados Unidos fue el que más aportó al incremento total de las exportaciones de ALC, mientras que China y el resto de Asia mostraron el mayor dinamismo.
Políticas comerciales y conflictos
La reorientación de exportaciones desde países afectados por altos aranceles hacia terceros mercados puede intensificar la competencia que enfrentan los exportadores de ALC en destinos clave, presionando los precios y los volúmenes colocados.
Al mismo tiempo, de acuerdo con el informe, en aquellos mercados donde la región logre posicionarse como proveedor alternativo, esta reorientación podría abrir oportunidades de sustitución y ganancia de cuotas de mercado, “aunque aprovecharlas requiere de capacidad exportadora instalada y condiciones de acceso favorables”.
Por otro lado, la escalada del conflicto en Irán impacta en la región, principalmente, a través de los precios de los productos básicos, con efectos diferenciados según la estructura productiva y el patrón de inserción internacional de cada subregión. Para los países de Centroamérica y el Caribe, importadores netos de energía y alimentos, el alza de las cotizaciones del petróleo y de algunos productos agrícolas provoca un deterioro de los términos de intercambio y presiones inflacionarias.
Caso Panamá
En este informe se analizó el desempeño de las exportaciones por país. En este aspecto, se describe que Panamá registró un incremento marginal de 0,7% interanual en el primer trimestre de 2026, contrastando con el notable crecimiento de 36,9% del promedio de 2025 —cuando la autorización para despachar el cobre almacenado de la mina cerrada en 2023 había impulsado fuertemente las ventas externas—.
En el primer trimestre de 2026, la ausencia de ese efecto excepcional determinó una marcada desaceleración.
Los aportes positivos provinieron de Estados Unidos (6,4 puntos porcentuales -pp-) y de destinos menos tradicionales como Turquía, Arabia Saudita y Nueva Zelanda (7,3 pp), mientras que las ventas al resto de ALC restaron 8,3 pp al crecimiento y las dirigidas a la Unión Europea, 5,8 pp.
En términos de productos, el azúcar sin refinar mostró un incremento importante, aunque no alcanzó a compensar las contracciones en banano, camarón y pescados.
En medio de ese entorno Panamá y el resto de los países de ALC enfrentan el desafío de aprovechar el ciclo favorable para avanzar en reformas que diversifiquen su inserción internacional y fortalezcan la resiliencia de su sector exportador ante perturbaciones externas de creciente magnitud e imprevisibilidad.
Para las estimaciones de las exportaciones del primer trimestre de 2026 en la región se consideraron datos disponibles al 21 de mayo de este año. “De cara a los próximos meses, los índices adelantados no anticipan un punto de quiebre en la tendencia expansiva”, señala el documento.
