Por: Malema De León | [email protected]
Un encuentro ministerial favoreció el diálogo y el análisis de iniciativas, como el Cargo Pass, encaminadas a digitalizar fronteras y agilizar el comercio en la región.
La “Conectividad e integración para una región más competitiva”, fue el tema central de un diálogo ministerial organizado por el Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (Grupo BID) en el segundo aniversario de América en el Centro, un programa de desarrollo regional diseñado como un marco general para abordar los desafíos comunes y transfronterizos que enfrentan Centroamérica, Panamá y la República Dominicana (CAPRD).
Como parte de esa iniciativa “que busca desbloquear el potencial de la región”, el pasado 12 de agosto, en ciudad de Panamá, los ministros del área acordaron avanzar hacia una mayor conectividad física, digital y comercial para promover el crecimiento, facilitar el comercio, atraer inversiones y generar más oportunidades, de manera sostenible y resiliente.
Entre las herramientas potenciales para digitalizar fronteras y agilizar el comercio regional está el Cargo Pass, que permite transformar la movilidad de la carga mediante un ecosistema logístico que combina procesos, tecnología, infraestructura y armonización regulatoria.
Cargo Pass fue lanzado por el Grupo BID, bajo el programa América en el Centro, en febrero de 2026.
Conectividad, seguridad y eficiencia
De acuerdo con Anabel González, vicepresidenta de Países e Integración Regional del BID, se están sumando esfuerzos a través de Cargo Pass, toda vez que “Centroamérica ya está integrada; ahora debemos estar mejor conectados”.
Reducir las fricciones logísticas, modernizar las fronteras y aprovechar la digitalización “permitirá que más empresas exporten, atraigan inversión y creen mejores oportunidades para las personas”, agregó.
Al respecto, el ministro de Economía y Finanzas de Panamá, Felipe Chapman, expresó que la conectividad se mide cada vez más a nivel de regiones económicas capaces de ofrecer conectividad, previsibilidad y eficiencia operativa, “Un corredor piloto exitoso permitiría medir reducciones en tiempos de tránsito y costos logísticos”, precisó.
Se informó que, con una inversión inicial de US$130 millones en el Corredor Pacífico, por donde se mueve cerca del 70% de la carga de la región, Cargo Pass busca aprovechar la tecnología y los datos para reducir costos, mejorar la eficiencia y ampliar los servicios logísticos entre países. Su potencial beneficio económico se estima en US$700 millones anuales.
En el encuentro ministerial se encomendó al BID preparar un Marco Institucional y de Gobernanza para Cargo Pass y proponer opciones para su estructuración financiera y modelo de implementación, dentro de un proceso que involucre a los gobiernos y al sector privado. Asimismo, una hoja de ruta y pilotos para la implementación gradual de Cargo Pass. Se espera que presente una propuesta integral al respecto, en el primer trimestre de 2027.
