Sus síntomas suelen traducirse en falta de conexión con la organización y deficiencias en el entorno laboral. En el último año, alto porcentaje de panameños lo han padecido.
Por: Malema De León | [email protected]
Agotamiento físico y mental, aislamiento, ansiedad, tristeza y negatividad son algunos síntomas relacionados al “Síndrome de Burnout”, enfermedad definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito». Esto, de acuerdo con aclaración del organismo, “se refiere específicamente a los fenómenos en el contexto laboral y no debe aplicarse para describir experiencias en otras áreas de la vida».
Cuando una persona presenta el “síndrome de desgaste profesional”, como también se le llama, puede sentirse agotada todos los días. Según una encuesta realizada en 2022 por PageGroup (en enero de ese año la OMS oficializó el Síndrome del Burnout como una enfermedad laboral), en la región latinoamericana, 8 de cada 10 personas dijeron ser víctimas del síndrome con Argentina a la cabeza del ranking, seguido de Chile y Panamá en el tercer lugar. En el caso de los panameños encuestados, al menos el 72% experimentó esta enfermedad en el último año.
Al respecto, Maria Gabriela Fábrega, gerente de Michael Page Panamá y Centroamérica, explico que sI bien hay áreas que por su estructura y desafíos son más exigentes que otras y manejan un nivel de presión más intenso, ningún profesional está exento de sufrir este síndrome. “Es un riesgo que está latente en las dinámicas empresariales por el nivel de exigencia que demandan”, acotó.
Según el reporte de PageGroup, es tipo de síndrome puede presentarse con mayor frecuencia en empresas donde los conceptos de productividad y eficiencia todavía están asociados al número de horas que una persona trabaja o pasa sentada frente al computador.
También se detalla el impacto del síndrome en la productividad, la creatividad y la capacidad de innovación de la persona en el plano laboral. Sobre este tema, Fábrega indicó que quien no goza de buena salud mental no puede dar su cien por ciento, por lo que el primer impacto que se puede mencionar es una baja en la productividad, acompañado de una falta de motivación.
“Lo que se produce es un cúmulo de consecuencias negativas que llevan a un punto crítico en el que el colaborador se desconecta de su organización y deja de lado los objetivos organizacionales.
Costo económico del síndrome
Solo los trastornos de estrés, depresión y ansiedad tienen un costo para la economía global de más de un billón de dólares al año, lo que está ligado a los puntos anteriormente mencionados. A juicio de Fábrega, es importante para las empresas contribuir a reducir el estrés laboral y proporcionar un ambiente saludable. En este sentido, dijo, se ha avanzado en el proceso de evaluación para tener a las personas correctas en el lugar correcto según sus fortalezas. Así mismo, se están implementando esquemas de bienestar y de balance entre la vida y el trabajo; y también se ha promovido el desarrollo de líderes.
A continuación, otras recomendaciones que detalló para evitar situaciones de esta enfermedad mediante objetivos alcanzables y coherentes con el negocio en el que la persona se está desarrollando:
- Las empresas deben tener planes de desarrollo y herramientas que garanticen que el bienestar personal y profesional del talento hace parte de la compañía.
- Hacer un monitoreo y diagnostico constante con los empleados, así se puede actuar a tiempo e identificar aquellos espacios de oportunidad en donde los líderes de las empresas, jefes o supervisores pueden llevar a los colaboradores a ser efectivos y productivos en sus labores diarias.
- Proporcionar un ambiente laboral psicológica y emocionalmente saludable les permitirá tener empleados más motivados y enfocados en los resultados que se han planteado, adicional estarán más involucrados con la organización y más comprometidos con su pertenencia a la misma.
Tener empleados saludables emocional y psicológicamente ha demostrado que aumenta el rendimiento en un 73%, afirmó por último Fábrega.













